Miel (dulce maravilla)

La miel es capaz de potenciar prácticamente todas las funciones orgánicas, por lo que se define como un elemento indispensable para disfrutar de una vida dinámica y saludable.

La miel es procesada por las abejas, tiene hasta un 78% de azúcar orgánica de fácil asimilación, y hace trabajar menos los riñones, evitando el desgaste y destrucción de los tejidos; provee un máximo de energía, sin hacer trabajar demasiado al aparato digestivo; permite la inmediata recuperación del cuerpo humano, disminuye la fatiga, no provoca estreñimiento, es un bálsamo para el estómago y no provoca alteraciones ni enfermedades.

La miel conserva siempre todas las propiedades alimenticias ya que contiene una sustancia orgánica que evita la descomposición o endurecimiento de la miel. Los vegetales y la mayoría de las frutas, que duran más que los alimentos de origen animal, pierden hasta un 50% de sus propiedades alimenticias en sólo 24 horas de un deficiente almacenaje o mala refrigeración. La miel en cambio no sufre ningún efecto degenerativo durante siglos, además de que es un alimento completo que el ser humano necesita para vivir saludablemente.

La miel contiene potasio y este elemento es enemigo número uno de las bacterias. La miel es remedio infalible contra gérmenes que producen muchas enfermedades graves, como Disentería, Bronconeumonía, Paratifoidea, Colitis, gastroenteritis y Diarreas agudas, además es diurética, fortificante, cicatrizante de heridas, estimulante del corazón, proveedora de energía , auxiliar en la producción de glóbulos rojos, fiebres por úlceras, dolores de gargantas, digestión y regeneración de la sangre, fortalece los huesos, protege los tejidos y evita los trastornos circulatorios y cardíacos.

 

En ayunas la miel es excelente para curar úlceras gástricas e intestinales, aplicada en picaduras de insectos o hinchazones por golpes alivia el malestar.
Tomada con leche tibia es benéfica en casos de Bronquitis y tuberculosis y es un gran auxiliar contra la Artritis y el Reumatismo.


Es excelente en caso de insomnio con sólo una cucharadita antes de acostarse. La miel es un reconstituyente para convalecientes es tónico y refrescante, absorbe los tóxicos del organismo, alivia resfriados, cura ciertas afecciones del hígado, limpia el tubo digestivo y los intestinos, nutre los músculos, duplica las fuerzas, regula las funciones orgánicas y evita perturbaciones originadas por la lenta asimilación de los alimentos.

Da vigor corporal excepcional, prolonga la juventud activa, mantiene por más tiempo el apetito sexual.

 

La tierra es rica en hierro, potasio, cobre, manganeso, sílice, cloro, sodio, fósforo, aluminio y magnesio. Estos minerales pasan de la tierra a las plantas, se acumulan en las flores y brotan en ellas en el néctar que las abejas recogen para formar la miel, entonces a la miel van a dar todos estos minerales que el organismo humano requiere para formarse, conservarse sano y vivir plenamente; el medio más sencillo y completo de ingerirlos es comer MIEL DE ABEJA.